Generación del Centenario
Por más información del Centenario, sigue este enlace
NARRADORES
DE CAMPOS Y PUEBLOS: JUAN JOSÉ MOROSOLI Y FRANCISCO ESPÍNOLA.
“A
lo largo de la década del veinte comienzan a publicarse las obras
iniciales de un movimiento narrativo que dominará la escena
literaria del Uruguay entre las dos guerras mundiales. Las crónicas
de Zavala Muñiz, las novelas de Enrique Amorim y los cuentos de
Montiel Ballesteros, Francisco Espínola y Victor Dotti, constituyen
los primeros aportes. Ya en la década del treinta se suman Juan José
Morosoli Pedro Leandro Ipuche, Juan Mario Magallanes, Santiago
Dossetti y Serafín J. García, y posteriormente José Morosoli.
Por
encima de personales diferencias estilo y enfoque, se identifican en
una común preocupación por lo telúrico y lo nacional, que busca
extraer del paisaje y el hombre del interior, lo más característico
y permanente de la vida y la colectividad del país.
Este
movimiento narrativo se vincula estrechamente con otras
manifestaciones artísticas. Literatura, música y pintura reconocen
por entonces, una similar intencionalidad estética. Pedro Figari
realiza uno de sus cuadros basándose en Las Quintanderas de Amorim,
la amistad de Eduardo Fabini con Morosolu
Nacidos
a fines del pasado siglo o comienzos del presente, son varios los
narradores que se inician en la poesía: Morosoli, García…
Es
a través del cuento que hallan el mejor y más eficaz modo de
expresión.
Es
posible observar que el campo, el paisaje y el gaucho que aparecen en
sus obras se alejan de los rasgos dominantes en de otros autores. El
gaucho de mediados del siglo XIX que se había hecho “paisano”,
es sustituido por el proletario asalariado del campo,acelera este
proceso de desocupación y pauperismos, mientras la capital absorbe
importantes corrientes migratorias. Estancias, chacras, y pueblos del
interior distan, en consecuencias, de la visión dada por obras
anteriores. Si la visión ha cambiado, es porque la realidad
socio-económica también. En la mayoría de estos narradores
predomina, más que el afán de renovación esteticista, la voluntad
de reflejar e interpretar a veces a nivel de esas transformaciones y
es nueva realidad. Lo verdadero y lo auténtico más que la
innovación o la experiencias son los valores que apoyan sus
creaciones.”
Buscar
las palabras en negrita en el diccionario.
¿Qué
es una generación? ¿Por qué se llamará “Generación del
centenario”?
¿Qué
características presenta esta literatura? ¿Y qué características
presenta esta generación?
¿Quiénes
fueron sus máximos representantes?
¿Por
qué la visión del gaucho fue cambiando en el transcurso del
tiempo?
Crea
un mapa conceptual de cada uno de los textos.
Reconoce
tres características de esta literatura en el cuento “Rodríguez”
y “Soledad”.
Ahora
que leímos en qué se asemejan, busca qué características tiene
en común el protagonista de ambos cuentos.
“Tradicionalismo”
es el primer rasgo definitorio de los movimientos literarios,
plásticos y musicales de los años veinte en el Uruguay. El segundo
trazo es “Innovación”. Es la hora de las “literaturas europeas
de vanguardia” y de la multiplicación de los “ismos”. Se vive
una especie de “sed de novedad”. Cada uno de los creadores se
esforzó por dar del tema criollo o tradicional una visión
nueva.“Tradicionalismo y renovación” era la consigna de todos
ellos, aún cuando esos dos términos parezcan oponerse
contradictoriamente. Amor al paisaje nativo, valor estético del
gaucho. Se buscan raíces. Pedro Figari crea un mundo plástico-
escenas gauchas, candombes negros, paisajes del país. En sus
narraciones Espínola busca la esencia, esencias en la acción y en
los personajes de los cuentos que, apuntan a lo permanente sustancial
humano.
Los personajes son fijados en su entorno campesino, y son
figuras representativas, universales.
El medio social en que la
acción de esos cuentos se sitúa es la campaña uruguaya, es un
medio social que rodea la barbarie. Los seres que lo componen son
seres rudamente primitivos, elementales, exteriormente toscos e
íntimamente ásperos. Son seres conflictivos. Espínola hace surgir
toques de humor y de gracia en medio de situaciones intensamente
dramáticas y sin destruir su dramatismo,
Combina tragedia y
humor, primitivismo y delicadeza. Almas primitivas pero hondas. Los
cuentos ponen ante los ojos la imagen del hombre universal enfrentado
con un destino trágico. Logran poner al aire las soterradas raíces
de lo rioplatense.Adaptación
de: “Francisco Espínola y la literatura criollista”, publicado
por Tatiana Oroño en www.franciscoespinola.blogspot.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario